Hace tres sábados atrás, el fuerte temporal en nuestra capital se dejó caer y todos temblamos.
Los Carabineros avisaron a los chicos temprano en la mañana que debían salir del Río, ya que durante el día se abrirían las compuertas y el agua pasaría llevándoselos a todos.
Gracias a la empresa Equilab -que facilitó dos camiones- y a los bomberos, los chicos junto a sus colchones, frazadas y perros fueron trasladados a una casa abandonada.
Esto a cambiado un poco el curso de las actividades, ya que dificulta la llegada de todos.
Todos los años es lo mismo.


